Con un espacio limitado y un presupuesto ajustado, el reto consistía en ofrecer una experiencia cinematográfica envolvente y emocionante, sin que la sala resultara agobiante ni excesivamente técnica.
LUXOR Integration colaboró estrechamente con los propietarios para dar prioridad a lo más importante: una pantalla grande, un sistema de audio potente capaz de alcanzar un volumen propio de un concierto, un control sencillo y un diseño que resultara acogedor tanto para los niños como para los invitados. Gracias a una planificación minuciosa y a un uso creativo del espacio, el equipo creó una sala de cine que supera con creces las expectativas dadas por su tamaño, demostrando que las experiencias de cine en casa excepcionales no se limitan a salas grandes ni a presupuestos ilimitados.
La disposición, la posición de los asientos y la selección de altavoces se optimizaron cuidadosamente para maximizar la inmersión sin reducir el espacio útil.
El proyector se empotró en el hueco del subsuelo detrás de la sala, lo que permitió obtener una imagen mucho más grande de lo habitual para ese espacio.
Se seleccionaron altavoces y subwoofers de alta eficiencia para ofrecer un gran impacto sin necesidad de recintos grandes.
Los tratamientos acústicos superficiales, una pared de tela flotante y cortinas traseras transparentes conservaron la sensación de profundidad.