Dos viviendas modelo totalmente integradas entregadas simultáneamente según el exigente calendario de un único constructor, en las que el reto no radicaba tanto en ningún sistema en concreto como en una coordinación rigurosa que permitiera replicar el rendimiento, las distribuciones y la lógica de control en ambas construcciones, sin que los solapamientos en los calendarios de obra ni los cambios de diseño a mitad del proyecto provocaran inconsistencias entre las viviendas.
Una arquitectura de sistema repetible, con documentación, especificaciones de los equipos y estrategias de cableado coherentes, permitió que ambas propiedades se instalaran siguiendo el mismo estándar y dentro de un único calendario coordinado.
Los conflictos entre el trazado del cableado y las instalaciones de fontanería y los elementos estructurales se resolvieron en tiempo real, realizando ajustes minuciosos para evitar que surgieran incoherencias entre las propiedades.
Los racks se centralizaron, se espaciaron para facilitar la gestión térmica y se agruparon de forma lógica por subsistemas, de modo que se pudiera realizar el mantenimiento de ambas viviendas de la misma manera.
Los esquemas de iluminación coordinados, los accesorios a juego con los acabados y los equipos centralizados mantuvieron la coherencia del lenguaje visual incluso en los casos en que el diseño de cada vivienda presentaba diferencias.