Un proyecto de renovación integral. El cliente contaba con un sistema de cine en casa que se quedaba corto y presentaba problemas de rendimiento. El sonido se filtraba a las habitaciones de arriba, la acústica era deficiente y la calidad de imagen y sonido no estaba a la altura. Los propietarios querían que se desmontara la sala hasta los cimientos y se reconstruyera correctamente, con un aislamiento acústico auténtico y un rendimiento de referencia, respetando al mismo tiempo una visión de diseño interior (cuero, madera, techo bajo, asientos informales tipo «mosh pit») que iba en contra de los principios acústicos típicos de una sala de cine.
Un falso techo con suspensión por muelles, paredes desacopladas y un suelo flotante permitieron que la sala alcanzara un valor aproximado de STC 65.
Tras realizar aproximadamente una docena de pruebas con cuero perforado y listones de madera, se identificaron patrones que ofrecían tanto transparencia acústica como el aspecto deseado.
Los altavoces de alta eficiencia con guía de ondas, dotados de un control preciso de la directividad, situaban el sonido exactamente donde debía estar, independientemente de las proporciones de la sala.
La estructura de suspensión se rediseñó tres veces hasta conseguir un soporte que mantuviera la alineación y se desacoplara perfectamente del techo.