Serenity Cinema se creó a partir de un sótano infrautilizado que anteriormente había fracasado como sala de cine en casa. La mala acústica, la ventilación inadecuada y los problemas continuos hacían que la sala fuera incómoda y rara vez se utilizara. Cuando los propietarios decidieron retomar la idea, su prioridad era clara: el espacio debía ser saludable, tranquilo y acogedor, no oscuro ni opresivo.
Un nuevo sistema de climatización introduce aire fresco filtrado y deshumidificado, lo que evita la acumulación de humedad y favorece un entorno saludable.
La madera clara, los paneles de listones curvos y la iluminación más suave crearon un espacio que transmite una sensación de relajación en lugar de encerramiento.
Los conductos sobredimensionados, el flujo de aire a baja velocidad y el alivio de presión garantizan que la habitación permanezca extremadamente silenciosa durante su uso.
El sistema está programado para funcionar automáticamente cuando la casa está vacía, manteniendo la calidad del aire incluso cuando no hay nadie en ella.