El Townhouse Hotel fue creado por una joven pareja con una ambición clara: construir un pequeño hotel de lujo que ofreciera el refinamiento de las mejores marcas hoteleras del mundo, sin dejar de ser acogedor, personal y con carácter residencial. Cada detalle debía estar pensado, desde la iluminación y los materiales hasta la forma en que los huéspedes interactúan con el espacio desde el momento en que llegan.
Synergy diseñó un sistema en el que la automatización se lleva a cabo silenciosamente en segundo plano, lo que permite a los huéspedes centrarse en la comodidad en lugar de en los controles.
Los acabados personalizados, los accesorios discretos y los herrajes cuidadosamente coordinados garantizan que la tecnología se integre a la perfección en los interiores.
La iluminación y la música automatizadas cambian de forma natural desde la mañana hasta la noche, creando ambiente sin necesidad de intervención por parte del personal.
Los sistemas centralizados y la supervisión facilitan el funcionamiento diario y garantizan una experiencia de primera clase a los huéspedes.